#25años #LCeM15 Viridiana, de Luis Buñuel / Retorno a Viridiana, de Pedro González Bermúdez (Viernes 19 de junio, 19.30h)

VIRIDIANA LUIS BUÑUEL 5
Viridiana, de Luis Buñuel
España, 1961. 90’
Buñuel, Luis. México
Presentación a cargo de Manuel Román, director de La Cinemateca

Regreso a Viridiana, de Pedro González Bermúdez
España, 2011. 25’

La novicia Viridiana, a punto de tomar los hábitos, debe abandonar el convento para visitar a su tío don Jaime, quien le ha pagado los estudios. Durante su visita, don Jaime intenta retenerla. Al no lograrlo, el hombre se suicida, provocando que Viridiana renuncie a ser monja y se quede en la mansión a practicar la caridad cristiana. La llegada de Jorge, hijo natural de don Jaime, cambiará definitivamente el destino de la joven.

La decisión de rodar Viridiana en España provocó que Buñuel fuese duramente criticado por los republicanos españoles en el exilio. Ante los ojos de muchos de sus compatriotas, el cineasta había claudicado ante el poder del régimen franquista.

Lo cierto es que la nostalgia se había apoderado del realizador aragonés. Alejado de su tierra natal desde 1937 y nacionalizado mexicano, Buñuel había visitado varias veces a sus familiares en la frontera franco-española hasta que, en 1960, se decidió a solicitar un visado de entrada en el consulado español en París. Para su sorpresa, el cónsul no puso ninguna objeción y el cineasta pudo regresar a España en calidad de turista.

Fue precisamente en esa visita cuando conoció al singular Gustavo Alatriste, entonces casado con la actriz Silvia Pinal. Alatriste le propuso a Buñuel algo que ningún otro productor le había ofrecido jamás: libertad absoluta. Ni siquiera le impuso -como se cree comúnmente- la condición de que su esposa protagonizara el filme.

Cuando Buñuel y Julio Alejandro terminaron el guión, Alatriste sugirió rodar la película en España. Buñuel puso como condición que Alatriste se asociara con la compañía productora de Juan Antonio Bardem, actor, director y productor hispano conocido por su espíritu de oposición al gobierno del general Franco. Aún con esto, la polémica se desató y los ataques a Buñuel aumentaron de intensidad a medida que el rodaje se avecinaba.

Viridiana fue filmada en Madrid en los estudios de Bardem y en una hermosa finca de las afueras. El rodaje transcurrió sin problemas ya que Buñuel contaba con suficiente presupuesto y con un equipo técnico y artístico de gran calidad. La censura franquista objetó el final original de la cinta en el que Viridiana llamaba a la puerta de su primo, él abría y ella entraba cerrando la puerta detrás de ella. Obediente, Buñuel propuso un final diferente que terminó siendo más pernicioso que el primero y que, irónicamente, fue aceptado por los censores sin reparos.

El escándalo que siempre persiguió a Buñuel volvió a hacerse presente con Viridiana. En un alarde de audacia, el Director General de Cinematografía designó a la película como representante de España en el Festival de Cannes. La cinta obtuvo la Palma de Oro, máximo galardón del festival, y la ovación unánime de público y jurado. Sin embargo, un artículo muy hostil publicado en el periódico oficial de El Vaticano, provocó su inmediata prohibición en España y la destitución del osado funcionario. El incidente reivindicó la figura de Buñuel ante sus críticos y convirtió a Viridiana en una más de las películas prohibidas de este polémico cineasta.

Regreso a Viridiana. En TCM queríamos hacer un reportaje en torno a Viridiana para celebrar el 50 aniversario de la Palma de Oro, la única del cine español. En el libro De Bienvenido a Mister Marshall a Viridiana, de Alicia Salvador, encontramos la referencia a una estudiante francesa que había asistido al rodaje como “observadora”, o “becaria” si utilizáramos jerga actual. Una chica francesa, un Madrid tristón de principios de los sesenta, un encuentro con el genio, una perspectiva joven y fresca de una película mítica… Nuestra imaginación se disparó porque, al menos sobre el papel, el caso parecía reunir todos los elementos de una buena historia. Sólo había que superar un pequeño obstáculo: no teníamos ni idea de dónde encontrar a aquella mujer.

Regreso a Viridiana se basa en los recuerdos que Monique compartió aquella tarde, y en la frescura juvenil del trabajo que escribió. Le propusimos que volviera a Madrid para filmar sus vivencias. Aceptó y compartimos con ella unos días inolvidables. Pedro lo planificó todo con su mimo habitual, y Mariajo y Javi, al frente de todo el equipo de 25 Fotogramas, montaron una cuidada producción como sólo ellos saben hacerlo, es decir, en un pispás. Raúl, en la cámara, Skaf de apoyo en la realización, Emilio sujetando la pértiga y Chus de productor… Durante las sesiones de trabajo todos nos fuimos enamorando de ella, de sus recuerdos y de su amabilidad. Pero ¿qué pensaría Monique del resultado? Sólo respiramos aliviados cuando, semanas más tarde, y después de haber visto el primer borrador, nos escribió mostrándonos su satisfacción. ¡Ah! Pero había otro detalle preocupante: la crítica de Sylvain, el marido, que -creo que no lo había comentado hasta ahora- resultó que tenía a sus espaldas una larguísima carrera como director de documentales. ¿Le habría molestado haber tenido en casa una buena historia durante cincuenta años y no haberla sabido aprovechar? No, ni mucho menos. Todavía guardo el maravilloso SMS que me envió. (Pedro González Bermúdez)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s